Historia

Historia

HACE TIEMPO

Red hexagon

KENNOL NACIÓ EN LA PISTA

KENNOL es pasión, carreras, rendimiento y gente.

Por esta razón, ganar las 24 horas de Le Mans el primer año significó tanto para nosotros. Se trataba del equipo, la resistencia, los límites y el rendimiento.

Desde ese momento, supimos que el aceite sería una característica clave para el rendimiento, el consumo y vida útil de los motores.

Y teníamos razón.

AYER

Red hexagon

KENNOL VIVE POR Y PARA LOS DESAFÍOS

KENNOL siempre ha estado vinculado a las carreras.

Esto nos ha permitido encontrar soluciones técnicas y desarrollar nuestra gama de productos. Los primeros años de este siglo vieron a nuestra marca ganar grandes títulos (campeón mundial del FIA GT varias veces, campeón de ALMS en múltiples ocasiones, etc.), y conseguir victorias de gran prestigio (ganador de las 24 Horas de Spa-Francorchamps varias veces, ganador de las 1000 Millas de Sao Paulo, etc.).

Esas victorias muestran lo dedicados que somos y el talento que tenemos entre todos. Así como lo especializadas que pueden ser nuestras soluciones en términos de rendimiento y resistencia.

Porque nuestras victorias son sus garantías.

HOY

Red hexagon

KENNOL CRECE CADA VEZ MÁS

Nuestro éxito brilla hoy más que nunca.

Nueva identidad y nuevo logotipo, una gama de productos amplia, servicios totalmente eficaces, etc. Cada paso que damos grita «rendimiento».

Nos gusta soñar con mejores vehículos y productos. Y la mayoría de las veces, hacemos estos sueños realidad.

Hoy, nuestros socios en la industria y en la pista comparten la misma pasión. Esta es la forma en que construimos esta marca y en la que crecemos hacia nuevos mercados.

MAÑANA

Red hexagon

SIEMPRE ESTAMOS TRAMANDO ALGO

KENNOL continúa creando, diseñando, probando e innovando.

Lo llevamos en los genes. Cada una de nuestras nuevas asociaciones en las carreras nos lleva a plantearnos nuevos retos y, consecuentemente, a crear nuevas soluciones.

Y como ya sabe, aquí en KENNOL nuevas soluciones traen consigo nuevos productos.

Así que, ¡espere lo inesperado!
Pronto.